La Sobreprotección

Establecer un ANDAMIO entre las personas que son vulnerablemente indefensos (los niños), significa ayudarles a la organización de un mundo que lo afirme en sus valores, en su seguridad, en el amor. Pero a veces se pueden generar distorsiones en la crianza y nos encontramos con padres sobreprotectores, son aquellos que se preocupan excesivamente de sus hijos, esto conlleva la necesidad de controlar al hijo y genera una dependencia tanto de los padres hacia los hijos como de los hijos hacia los padres, esto puede traer grandes problemas en el futuro.¿Por qué sobreprotegen a sus hijos?
• Estos padres aman a sus hijos pero también se obsesionan por ellos.
• Sobreprotegen apoyar la propia autoestima: como no se siente bien consigo mismo intentan demostrar su utilidad de esta manera.
• Sobreprotegen para compensar una privación personal: “no quiero que mi hijo sufra todo lo que yo he sufrido”.
• Sobreprotegen para aliviar sus frustraciones: los errores del niño los llevan a revivir sus propios fracasos y le piden al niño que haga lo ellos podrían haber hecho y no lo hicieron. (Guitarra, fútbol, profesión universitaria).
• Resuelven problemas de pareja: algunos matrimonios que fracasan se vuelcan en sus hijos para negarse que ya no se aman.
• Sobreprotegen para compensar la ausencia del otro padre. (alcohólico, egoísta, enfermo, indiferente, ausente) se teme que el niño crezca con problemas emocionales.
• Sobreprotegen para compensar la propia ausencia por sus actividades y están muy poco tiempo con ellos; lo colman de regalos y les consienten en exceso.
• Sobreprotegen para tranquilizarlos y no escuchar los berrinches, para que se calle de una vez a estilo de soborno y así aprende a manipular a sus padres.
La tarea del padre/madre es que su propio hijo sea mejor que él, es la esencia de la evolución, pero no hay que obsesionarse con el niño; hay que enseñarle las cosas que no sabe y no hacerlas por ellos, aunque lo hagan mal o tarden mucho tiempo hay que esperarlos. Evitar ese miedo asfixiante de que algo les sucederá. No imponerle los sueños de los padres no cumplidos de pequeños, ellos tienen sus propias ideales y metas. Desencadenar en el hijo el sentimiento de que es capaz de hacer lo que se proponga, animarlo en sus intentos y no crearle el miedo al fracaso. Reconocer sus virtudes o logros y también sus vicios y sus fallos, nadie es perfecto. Fomentar su independencia hasta que el hijo logre su autonomía. Animarlos a demostrar sus sentimientos. Si el niño sufre alguna enfermedad o discapacidad no es razón para pensar que hay que actuar con él de forma diferente, porque él puede llevar una vida tan saludable, conseguir su independencia y autonomía como todos, desplegando sus fortalezas.
Ser padres sobreprotectores no es algo accidental, sino que pueden provenir de una familia donde sus necesidades emocionales de afecto, amor y reconocimiento han sido denegados o insatisfechos; sus padres han podido ser indiferentes, demasiados exigentes o haberles maltratado física o psíquicamente.
Es MUY perjudicial hacer sentir al hijo el mejor del mundo EL CENTRO DEL UNIVERSO, cuando no estén los padres nadie estará para alabarlos. Como también es perjudicial hacerle creer al hijo que no vale nada, porque no logra ser lo que a los padres les hubiera gustado, se sentirá tan inútil que pensará que no es capaz de vivir sin ayuda.
La cuestión es que los padres que aman a sus hijos desean su felicidad, pero hay que diferenciar si lo que intentan conseguir es la felicidad del hijo o la suya propia. La felicidad y el bienestar es una meta individual. Hay que saber hasta qué punto un padre puede meterse en la vida de un hijo.
Un estudio de la Universidad de Granada (UGR) alerta de que la sobreprotección que muchos padres ejercen sobre sus hijos puede llevarles a desarrollar el llamado ’síndrome de Peter Pan’, un trastorno psicológico que cada vez es más frecuente en la sociedad occidental, y que afecta a sujetos con personalidad débil que se muestran reacios a asumir responsabilidades propias de la edad adulta. Quienes lo padecen “cambian constantemente de pareja”, “buscan parejas más jóvenes”, y “se visten y divierten como adolescentes” pese a superar los treinta años, se hace referencia a aquellas personas que no quieren o se sienten incapaces de crecer; es decir, son sujetos que tienen un cuerpo de hombre con mentalidad de niño. No saben o no quieren renunciar a ser un hijo para empezar a ser padres o madres.
BRUNO JEREZ
PSICOLOGO
Licenciado en Psicología Bruno Jerez - Catamarca - Argentina - MP 74